El llamado “Operación Morgan” (II)

ENTRETELONES DE LA OPERACIÓN MORGAN 
EL DÍA QUE EN URUGUAY QUISIERON ELIMINAR A TODOS LOS COMUNISTAS 
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Los archivos de inteligencia de la dictadura -recién ahora conocidos- exhiben con crudeza el operativo de exterminio del PCU iniciado el 20 de octubre de 1975 por parte del OCOA del general Esteban Cristi. Su acción falaz, ruin y traidora debe ser definitivamente extirpada, como debe ser extirpado el cáncer, en bien de la vida”, decía en octubre de 1973 el general Luis Forteza, director del Instituto Militar de Estudios Superiores (IMES), al referirse a la acción del comunismo.

Dos meses después, el Partido Comunista (PCU) fue ilegalizado, y su prensa, (El Popular, Crónica) clausurada. El Estado autoritario lanzó varias operaciones represivas, con muchos presos, muertos en la tortura (Aldo Perrini, Nibia Zabalsagaray, Alvaro Balbi) y desaparecidos (José Arpiño Vega). Pero el PCU, que era un partido político de cuadros y de masas, poseía entonces una fuerte inserción social y se mimetizó adoptando nuevas formas organizativas, y de agitación.

El momento de inflexión ocurrió en octubre de 1975. Informes de inteligencia de la dictadura a los que accedieron los autores de la investigación histórica sobre los detenidos desaparecidos – edición de cinco tomos coordinada por Alvaro Rico – revelan que los militares contemplaban la fortaleza del aparato clandestino del PCU y decidieron destruirlo de raíz. Aprovecharon el momento en que se celebraba en Montevideo la 11 Conferencia de Ejércitos Americanos, cuya meta central era aniquilar toda expresión de marxismo leninismo en el mundo.

El 20 de octubre de 1975 las fuerzas represivas uruguayas lanzaron la Operación Morgan, buscando desarticular a un PCU que según la inteligencia militar tenía varias decenas de miles de afiliados (un parte habla de 70 mil), organizados en cinco regionales y 24 seccionales; y una Unión de la Juventud Comunista (ujc) con 1.320 militantes enmarcados en 130 círculos en Montevideo y 30 en el interior. Los comunistas editaban Carta Semanal, con un tiraje de diez mil ejemplares. Seguían las afiliaciones como en tiempos de normalidad democrática, y hasta eran impartidos cursos de formación política. Los organismos de seguridad buscaban también avanzar sobre el Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), surgido el año anterior en Buenos Aires. Aunque esto último ocurriría después.
La gigantesca ofensiva tuvo como pivot al Órgano Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) de la División I, a cuyo frente de encontraba el general Esteban Cristi. El Servicio de Información de Defensa (SID, inteligencia militar) era dirigido por el general Amauri Prantl. La Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII, policía política) tenía como principal referente al inspector Víctor Castiglioni Herrera.

PLAN DE EXTERMINIO
El plan de exterminio comenzó el 20 de octubre y se extendió con intensidad creciente – afectando a decenas de miles de uruguayos -hasta junio de 1976. En ocho meses cayeron varias direcciones del PCU, ramas de su aparato clandestino, cientos de sus más importantes dirigentes. Pero en varias ocasiones el PCU se reconstituyó en aquellas complejas condiciones. Esto llevó a oleadas represivas sucesivas, de mayo a setiembre de 1977; febrero y marzo de 1979; fines de 1981 y principios de 1982; y junio de 1983.

El último envión contra los comunistas, relatado por el informe sobre los detenidos-desaparecidos, ocurrió en abril de 1984: el día 15, fueron detenidas diez personas acusadas de pertenecer a la organización en la localidad de San Javier. El 16, uno de ellos murió a raíz de las torturas practicadas en el cuartel de infantería de Fray Bentos: Vladimir Roslik, médico y comunista. El clima de apertura política era por entonces muy grande, y el caso Roslik ganó la calle y se convirtió en símbolo del terrorismo de Estado y de reclamo de nunca más.

La Operación Morgan arrancó el 20 de octubre de 1975 con decenas de presos conducidos encapuchados a dos centros de reclusión (denominados “infiernos”) ubicados en la rambla República de México 5515 (Infierno Chico), y Juan Paullier 1190, donde había funcionado hasta 1972 la Cárcel del Pueblo del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros (MLN-T). El 22 fue detenido José Luis Masera, quien en ese momento era secretario general del PCU. Lo sustituyó una dirección formada por Luis Touron, Gerardo Cuesta y Jorge Mazzarovich, después detenido y relevado por Rosario Pietrarroia.

En la madrugada del 2 de noviembre quedó habilitado el llamado 300 Carlos – a partir de entonces eje de todo aquel enorme despliegue represivo -, emplazado en uno (o dos) galpones del Servicio de Material y Armamento (SMA) en los fondos del batallón de Infantería Blindado N° 13, en la avenida de las Instrucciones 1933. En ese predio (ver fotos aéreas) funcionan varios servicios: el SMA, el Servicio de Intendencia “y la brigada de infantería N° 5. A corta distancia del centro represivo fueron hallados los restos de Fernando Miranda, quien era miembro del PCU. También en ese predio habrían sido enterrados trece de los detenidos desaparecidos en Uruguay, dice esta investigación.

DOCUMENTOS REVELADORES
Un documento rotulado como secreto por la OCOA y firmado por el general Cristi, de setiembre de 1976, dice: “El PCU en nuestro país actualmente centraría su accionar en el departamento de Montevideo en base a tres regionales y en el orden de 20 seccionales, además funcionarían dos regionales en la ciudad de Buenos Aires”. Agrega que luego de la represión desatada contaría con “menos de mil (afiliados activos) más la ujc y CNT”. En un anexo referido a la ujc afirma que actuarían clandestinos unos 200 militantes, que se movilizan en el ámbito sindical y estudiantil, y publicaban el periódico La Chispa.

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