incompetencia deliberada

  Incompetencia deliberada e inhabilitante

José Nino Gavazzo: para la actual mayoría de los integrantes de la Suprema Corte no cometió crímenes de Lesa Humanidad.

El reciente fallo de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) que desconoce el carácter de crímen de Lesa Humanidad a una denuncia por torturas, en Tacuarembó, en 1972, que involucra al Tte. Cnel ® José Nino Gavazzo, pone de manifiesto que en dicho órgano existe una mayoría de integrantes deliberadamente incompetentes desde el punto de vista jurídico.

Dicha mayoría está conformada por su actual Presidente, Dr. Jorge Chediak, el Dr. Eduardo Turell y la Dra. Elena Martínez. En el fallo de marras el grupo ha desconocido flagrantemente la normativa internacional vigente desde la firma del Estatuto de Londres, aprobada por la Asamblea General de la ONU, órgano que nuestro país integra desde su fundación.

Luego de finalizar la Segunda Guerra Mundial, conmovida por el Holocausto del pueblo judío, la comunidad internacional aprobó un conjunto de disposiciones en el campo de los DDHH para evitar que la experiencia pudiera volver a repetirse. Dichos principios  fueron los mismos que se aplicaron para juzgar a los criminales nazis durante el Juicio de Nuremberg. Los ratificó la Asamblea General y pasaron a formar parte del ius cogens (derecho de gentes).

El ius cogens, según el Artículo 53 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, es el conjunto de normas imperativas de derecho internacional general, aceptadas y reconocidas por la comunidad internacional de estados en su conjunto. Son normas que no admiten acuerdo en contrario. Sólo pueden ser modificadas por una norma ulterior de derecho internacional general que tenga el mismo carácter. Entre esas normas ocupan un lugar central aquellas prohibiciones de realizar conductas aberrantes para cualquier orden social, conductas que afectan la humanidad como tal, más allá de fronteras y ordenamientos nacionales.

La aceptación y el reconocimiento de las normas básicas del ius cogens es un requisito básico y esencial para integrar el poder judicial. Es la prueba del nueve para los operadores del sistema. Los actuales integrantes de la corriente integrada por el Dr. Jorge Chediak, el Dr. Eduardo Turell y la Dra. Elena Martínez han demostrado, en los hechos, un desconocimiento sorprendente de dichas normas, inhabilitante para continuar ejerciendo como operadores judiciales e impartir justicia de una manera apropiada. El reciente fallo es una prueba contundente.

El público y festivo reconocimiento que su fallo ha tenido por parte del Centro Militar, organización social que nuclea y defiende a los más connotados criminales que haya conocido la historia uruguaya es una evidencia que los debería avergonzar. Con su declaración los han condenado al escarnio público.

Privilegios jubilatorios indignantes: la contracara de la impunidad

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