Argentina: recuerdos del ESMA

  Liliana Pellegrino reconoció la quinta operativa de la ESMA

“Fue como encender la

luz de mi memoria”

8 de enero del 2020

Por Ailín Bullentini

Liliana Pellegrino estuvo secuestrada un tiempo en la ESMA y otro en su casa, luego de que los represores de ese centro clandestino la “liberaran” bajo vigilancia. En febrero de 1980, la pasaron a buscar y la llevaron junto con sus hijos, que entonces eran bebés, a pasar el día a la quinta de Pacheco ahora identificada como casa operativa de aquel centro clandestino de la Armada. En diálogo con PáginaI12, dice que algunas cosas de esa quinta no recuerda, pero otras que “nunca” olvidó. Muchas, “se volvieron vívidas” cuando les puso nombre y apellido a una pareja de compañeros militantes de Montoneros a quienes ella no conocía y que se cruzó aquel día en la quinta. Durante 40 años, los jóvenes siempre fueron “el Pata y la Gringa”: “Recién cuando oí a Víctor Basterra hablar de Jorge Pared y Sara Ponti con esos sobrenombres, y entonces busqué sus fotos en internet, pude reconocerlos como la pareja que estaba sentada debajo del árbol grande en aquella quinta”, apuntó. “Reconocer las caras de los compañeros, ponerles el nombre y apellido a esos apodos, fue como haber encendido la luz de mi memoria.”

Aquel día de febrero de 1980 no era la primera vez que la llamaban de la ESMA para darle órdenes. Hacía casi un año que había dejado ese centro clandestino, donde aún permanecía su entonces compañero, pero permanecía vigilada por los represores. “A veces traían a Carlos (Lordkipanidse) algunas horas (a la casa de los padres, donde ella y sus hijos vivían), a veces me llamaban por teléfono, a veces venían y hablaban con mis padres y conmigo”, contó. En enero la fueron a buscar y la llevaron a la ESMA para festejar su cumpleaños junto con el de Luis D’Imperio, el último jefe de ese chupadero.

–Esa vez me llaman y me dicen que me prepare con mis hijos, que va a venir Carlos y vamos a ir a un lugar a pasar el día. Rodolfo y María, de aproximadamente dos años y medio y uno y medio, vendrían con nosotros. Nos vinieron a buscar. Yo no entendía nada.

–¿Intentó preguntar a quien la llamó?

Páginas: First |1 | 2 | 3 | Next → | Last

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.