Perversa justicia de los EEUU

Mitchell y Jessen dijeron que analizaron y tomaron como modelo las técnicas impartidas a las fuerzas armadas de Estados Unidos para evitar la captura o para resistir la tortura y el interrogatorio en caso de ser capturados. Ese programa de entrenamiento militar se denomina “SERE”, sigla que significa “supervivencia, evasión, resistencia y escape”. En teoría, el programa SERE fue elaborado para ayudar a las personas a sobrevivir. Mitchell y Jessen elaboraron técnicas para dañar a las personas, no para ayudarlas. Esta distinción fundamental planteó preocupaciones éticas entre los miembros de la Asociación Estadounidense de Psicología ( APA , por sus siglas en inglés). Las preocupaciones fueron desestimadas por la dirección de la organización, que quería complacer al gobierno del entonces Presidente George W. Bush. Durante años, psicólogos opuestos a la tortura llevaron a cabo una campaña para cuestionar la complicidad de la APA , la mayor asociación de psicólogos profesionales del mundo, con el Pentágono y la CIA . Finalmente se destituyó a los directores de la APA y la asociación prohibió a sus miembros participar en interrogatorios de ese tipo.

Durante su campaña para ganar la candidatura a la presidencia por el Partido Republicano en 2015 y 2016, Donald Trump habló muchas veces a favor de la tortura, a pesar de que universalmente se reconoce que genera información falsa y poco fiable. En uno de los debates antes de las elecciones primarias, Trump se jactó: “Reinstauraría el ahogamiento simulado y volvería a utilizar muchas técnicas peores que esa”.

En una entrevista con Democracy Now!, Baher Azmy, director de asuntos jurídicos del Centro por los Derechos Constitucionales, una organización de defensa legal sin fines de lucro que ha representado a muchos prisioneros de Guantánamo, reflexionó sobre el juicio político a Donald Trump y los tribunales militares de Guantánamo: “Ambos juicios son, de algún modo, una farsa. En lugar de llevar a cabo un juicio penal tradicional de acuerdo al Artículo III , se creó el proceso de los tribunales militares, a fin de evitar la rendición de cuentas por los crímenes de guerra y, en el juicio en el Senado, el objetivo es evitar la rendición de cuentas por abuso de poder”.

Desde Washington, D.C. hasta la Bahía de Guantánamo esta semana ha quedado en evidencia la lógica perversa del sistema de justicia estadounidense.

© 2020 Amy Goodman

Traducción al español del texto en inglés: Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

 

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