Gonzalo Sánchez fue detenido en Brasil y será extraditado
El represor que participó
del secuestro de Walsh
Estaba prófugo de la Justicia en la causa ESMA y está acusado por la desaparición del escritor. También participó en vuelos de la muerte.
12 de mayo de 2020
Por Dario Pignotti
Desde Brasilia
La Policía Federal brasileña detuvo en el interior de Río de Janeiro al represor argentino Gonzalo “Chispa” Sánchez, uno de los prófugos de la Justicia en la causa ESMA, imputado por su participación en el grupo de tareas que secuestró y desapareció a Rodolfo Walsh en 1977. También participó de los vuelos de la muerte.
El represor tiene 69 años y fue arrestado en Paraty, en el litoral sur de Río de Janeiro, el lunes a la tarde. La policía no reveló su identidad, pero este martes fue confirmada a PáginaI12 por una fuente diplomática argentina.
Chispa Sánchez fue oficial de la Prefectura y durante la dictadura integró el Grupo de Tareas 3.3 de la ESMA.
Este será el primer caso de extradición de un represor argentino bajo el gobierno en Brasil del ex capitán Jair Bolsonaro, apologeta de las dictaduras sudamericanas –especialmente de la del chileno Augusto Pinochet–, que se encuentra en virtual guerra política contra el Supremo Tribunal Federal.
En 2013, durante el gobierno de la presidenta y ex presa política Dilma Rousseff, Sánchez fue preso por por primera vez en Angra dos Reis, también en el litoral de Río de Janeiro, donde se desempeñaba como ingeniero naval. Angra dos Reis es uno de los reductos políticos de Bolsonaro, quien desde su llegada a la presidencia comenzó a impulsar un proyecto para alentar inversiones extranjeras y convertir el lugar en la “Cancún brasileña”.
La orden de captura fue firmada por el juez Luiz Fux, del Supremo Tribunal Federal.
Antes de huir de Argentina, el ahora preso Sánchez trabajó a principios de la década del 2000 como armador en empresas pesqueras de San Antonio Oeste, en Río Negro, donde se jactaba de su paso por la ESMA y fue declarado persona no grata por el Concejo Deliberante local.
En diciembre de 2017, el Supremo Tribunal Federal hizo lugar por 3 votos a 2 al pedido de extradición presentado por el gobierno argentino a partir de un requerimiento emitido por el juez federal Sergio Torres en 2009.
En su alegato, las autoridades argentinas citaron que al reo se le imputan delitos como secuestros, asesinatos, desapariciones y torturas contemplados en la Convención sobre Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y Crímenes de Lesa Humanidad de la ONU.
Pero Brasil –cuya Justicia es refractaria a estos temas y donde aún está en vigor la amnistía heredada de la dictadura– no es signatario de la Convención y, para el criterio local, los asesinatos atribuidos a Sánchez prescribieron. Finalmente, el Supremo Tribunal hizo ahora lugar a la deportación apoyándose en el delito de secuestro, que para la Justicia brasileña se sigue cometiendo. Los votos a favor fueron de los jueces Roberto Barroso, Rosa Weber y Luiz Fux, el mismo que solicitó la captura del hasta hace unas horas prófugo.
Fue detenido en Brasil
un represor argentino
12 de mayo de 2020
Gonzalo Sánchez es acusado de ser uno de los secuestradores
de Rodolfo Walsh.
Las autoridades de Brasil detuvieron a Gonzalo Sánchez, un represor de la dictadura argentina apodado Chispa, que integró el grupo de tareas de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA). Según los testimonios de sobrevivientes de ese centro de detención, tortura y exterminio, Sánchez fue uno de los responsables del secuestro del periodista Rodolfo Walsh, ocurrido el 25 de marzo de 1977 en Buenos Aires. También se le atribuyen otros cientos de hechos incluidos en la llamada “megacausa ESMA”: desapariciones, asesinatos, secuestros y tortura.
En 1978, un año y medio después del secuestro de Walsh, Sánchez obtuvo una condecoración de manos del almirante Emilio Eduardo Massera, integrante de la junta militar que gobernaba el país, por su “Heroico Valor en Combate”, recordó el diario Página 12.
La detención del represor en Brasil responde a un pedido de captura de Interpol con fines de extradición a Argentina. Sánchez fue detenido en la localidad de Paraty, en el estado de Río de Janeiro. Sánchez, de 69 años de edad, ya había sido detenido en 2013, cuando trabajaba como ingeniero naval en un astillero de Río de Janeiro, y cumplió un régimen de arresto domiciliario, después de que fuera rechazado un pedido de asilo político. Pero desde el año pasado, cuando se aprobó su extradición, se encontraba prófugo.
Según informó el medio digital El Cohete a la Luna, que dirige Horacio Verbitsky, la detención ocurrió el lunes y fue notificada ese día a la cancillería argentina y al juez Rodolfo Canicoba Corral, que está a cargo de la megacausa ESMA. Ese medio recordó que el nombre de Sánchez ha estado muy vinculado a los vuelos de la muerte desde que se conocieron las primeras versiones al respecto.
De acuerdo con un testigo, Sánchez le dijo a un detenido que en la ESMA fueron cambiando las prácticas para asesinar a las personas, hasta llegar a la de darles un somnífero y tirarlas al mar desde un avión.
Tras ser detenido en Brasil
Gonzalo “Chispa” Sánchez, el represor
que participó del secuestro de Walsh,
fue extraditado a la Argentina
Está acusado por la desaparición del escritor y también participó en vuelos de la muerte. Estaba prófugo de la Justicia en la causa ESMA. Ya está en el país.
15 mayo 2020
Por Dario Pignotti
Desde Brasilia
El represor Gonzalo “Chispa” Sánchez, imputado por su participación en el secuestro y desapareción de Rodolfo Walsh, fue detenido días atrás en Brasil y extraditado en la tarde de este jueves a la Argentina tras gestiones del Gobierno realizadas a través de la Cancillería. Sánchez, uno de los prófugos de la Justicia en la causa ESMA y partícipe de los vuelos de la muerte, fue llevado de Foz de Iguazú a Puerto Iguazú, desde donde se dispuso su traslado hacia Buenos Aires.
Exmiembro del Grupo de tareas 3.3.2 de la ESMA, Sánchez fue parte de la célula terrorista que el 25 de marzo de 1977 secuestró en el barrio porteño de San Cristóbal al autor de Operación masacre. Había sido trasladado anteayer desde el aeropuerto Internacional Tom Jobim, de Rio de Janeiro, a Foz de Iguazú, en el estado sureño de Paraná. Arribó anoche a Buenos Aires y quedó alojado provisoriamente en la Superintendencia de Investigaciones Federales, en el barrio de Lugano.
El presidente Alberto Fernández se puso “muy contento” al ser informado por el canciller Felipé Solá del arresto ocurrido en Paraty, una pequeña ciudad colonial del litoral sur de Rio de Janeiro, informó una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores a este diario. Solá acompañó “minuto a minuto” la evolución de los hechos desde el arresto, además de mantenerse en contacto con la embajada en Brasilia.
En Foz de Iguazú, en la Triple Frontera, Sánchez pasó la noche en una celda antes de ser entregado a las autoridades argentinas. Algunos sobrevivientes del campo de detención de la ESMA lo recuerdan como uno de los represores más jóvenes, habitualmente bronceado, y alguien a quien le gustaba presumir de los métodos utilizados en la eliminación de prisioneros políticos: desde las incineraciones hasta los vuelos de la muerte. Su nombre ya constaba en los testimonios presentadas a mediados de los años 80 en el Juicio a las Juntas. Reapareció en el 2000 en la megacausa de la ESMA, cuando el juez federal Sergio Torres solicitó su captura internacional.
La extradición de Sánchez es la primera en Brasil de alguien vinculado a delitos de lesa humanidad ocurrida desde enero de 2019, cuando asumió la presidencia Jair Bolsonaro, gran defensor de las dictaduras sudamericanas. Hace una semana el excapitán presidente recibió en el Palacio del Planalto a uno de los represores emblemáticos del régimen de facto brasileño, el mayor Sebastiado Curió, acusado de desapariciones y torturas, de las que se mantiene impune gracias a la Ley de (auto)Amnistía promulgada en 1979 por el dictador Joao Baptista Figueiredo.
43 años de impunidad
Con la entrega de “Chispa” Sánchez a efectivos de la Policía Federal en Puerto Iguazú, concluyeron 43 años y dos meses de la impunidad de la que gozó desde el asesinato de Walsh. “Chispa” Sánchez vivió cerca de dos décadas en Brasil, donde encontraron refugio varios represores argentinos, como Claudio “Gordo” Vallejos, quien fue deportado en 2012, o el comisario Roberto Oscar González, que estaría radicado en Viamao, ciudad del interior del estado de Rio Grande do Sul, y es otro de los que participaron en el operativo del 25 de marzo de 1977 en el barrio San Cristóbal.
La extradición de Sánchez fue avalada por el Supremo Tribunal Federal por la Cancillería brasileña. Desde ese tribunal remarcaron ayer a Página/12 que el acusado cumplía todos los requisitos para ser entregado “de inmediato”. Es decir que tres días después de su arresto estaba pronto para ser devuelto a su país, sin ninguna demora burocrática ni alguna obstrucción de última hora de Bolsonaro, algo que se temía en organismos de derechos humanos brasileños y entre algunos diplomáticos argentinos.
El juez Luiz Fux, del Supremo, firmó en enero la orden de captura del represor , cuyo nombre constaba en la lista roja de los requeridos por Interpol. Sánchez había sido arrestado por primera vez en 2013 en Angra dos Reis, también en el sur de Río de Janeiro. En esa ciudad el exprefecto se desempeñó como ingeniero naval, profesión que ejerció en San Antonio Oeste, provincia de Rio Negro, a comienzos de la década de 2000.
En 2017 el Supremo aprobó, por tres votos a dos, la extradición de Sánchez, pero el represor se fugó de su prisión domiciliaria y permaneció en condición de fugitivo hasta el lunes último, cuando se entregó sin presentar resistencia.