La oposición política a la LUC

 LA OPOSICIÓN POLÍTICA ANTE LA LUC

Con poco margen

Víctor Hugo Abelando
28 agosto, 2020

Trabajadores del Suntma acampan en el acceso al futuro puerto de Capurro 

El contrario de lo que ocurre en lo que históricamente se ha llamado la izquierda social, en el FA la discusión sobre un referéndum contra la LUC aún está latente. Una primera razón es que la principal fuerza de oposición al gobierno entiende que se debe transitar por las elecciones departamentales antes que definir la estrategia del período.

José Carlos Mahía, senador de Asamblea Uruguay, indicó a Brecha que para su sector el FA «tiene una prioridad excluyente en esta etapa: las elecciones departamentales». «Se trata de ganar lugares desde donde el Frente va a poder gobernar y desarrollar sus programas alternativos al ajuste económico que promueve la derecha. Por lo tanto, ese asunto deberá considerarse luego del 27 de setiembre», argumentó, y comentó que su sector no ha tratado el tema todavía.

Mayor sintonía con el referéndum parece haber en el PCU, el PVP y la 711. Fuentes del MPP comentaron a este semanario que el grupo aún no ha ingresado en la discusión y lo mismo parece ocurrir en otros sectores del FA. No obstante, por distintas opiniones que se van recogiendo en privado y en algunas pocas declaraciones públicas, el clima en los sectores mayoritarios, incluidos el MPP, Fuerza Renovadora y aquellos que se ubican en un espectro de izquierda más moderada, es de cierto rechazo a embarcarse en la empresa. En esa dirección, se reitera el argumento de que la LUC perdió sus elementos más virulentos y cuyos riesgos son más comprensibles para la gente, como la desmonopolización de los combustibles. Además, se sostiene que la estrategia de «reducción de daños» utilizada por el Frente durante su aprobación parlamentaria hizo menos dañosa la ley, por lo que ir a un mecanismo de democracia directa para anularla en su totalidad es inviable. Incluso se argumenta que ir a un referéndum por el capítulo sobre seguridad (a pesar de que es uno de los peores aspectos de la norma) es inconducente en estos momentos, debido al punitivismo que impera en la ciudadanía. Dirigentes de los sectores señalados tampoco creen que las reformas introducidas en los capítulos referidos a la educación convoquen a un rechazo generalizado. Menos conciben que la convocatoria sea útil como «estrategia de acumulación». «La consulta popular sirve si se gana», concluyeron.

El diputado y secretario general del PS, Gonzalo Civila, señaló a Brecha una postura distinta. «Más allá de algunas cosas que se lograron mediante la reducción de daños, la LUC es terrible por forma y contenido. Terminó de validar un proyecto de clase que está impulsando el gobierno, que defiende a sectores muy privilegiados y que tendrá por consecuencia un retroceso para las mayorías. La discrecionalidad policial y todo lo que eso implica ya está teniendo consecuencias. No sólo por la norma, sino también por ciertas señales que da el gobierno en el sentido de convalidar excesos de parte de la Policía.» Civila destacó, además, que las libertades financieras consagradas son otro aspecto negativo. Lo mismo el que se haya cambiado más de la mitad de la ley de educación sin debate alguno. «También se afecta el derecho de huelga y de manifestación. Por tanto hay puntas para dar un debate profundo, en la fuerza política», comentó el diputado socialista.

Y ahondando en la cuestión de la seguridad argumentó que «la izquierda de alguna manera ha ido postergando o dejando de lado ese debate, justamente porque el clima de opinión pública va en otro sentido. De esa manera ha ganado terreno un sentido común bastante reaccionario, que termina validando una orientación muy punitivista y represiva que no ha dado ningún resultado en materia de seguridad. Es un debate que tenemos que dar desde el punto de vista de las garantías ciudadanas, porque en aras de lograr una mayor seguridad, que no llega, porque es una receta que ha fracasado en todos lados, terminamos generando flancos muy grandes para las garantías ciudadanas más básicas y generando también un espiral de violencia y potenciación de discursos de odio que nos preocupan mucho. Sin duda es una discusión difícil de dar, pero hay que hacerlo».

En cuanto al referéndum, Civila valoró positivamente que haya sido iniciativa de organizaciones sociales y agregó que le parece bien que la propuesta se discuta en todos lados. «Es importante que los espacios sociales tengan tiempo para dar su debate sin el condicionamiento de las definiciones de los partidos políticos. Parte del análisis autocrítico que hacemos de estos años es que la relación entre lo social y lo político ha estado muy interferida», aseveró.

Páginas: First |1 | 2 | 3 | ... | Next → | Last

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.