Pedro Bordaberry y sus “equívocas acciones”

Esa afirmación bastó para que Bordaberry concluyera que el hijo de Zelmar cree en la inocencia de Bordaberry padre y que por lo tanto miente al acusar al ex dictador ante la justicia. Tomado por sorpresa, el senador Michelini acusó a Bordaberry hijo de haber utilizado las mismas prácticas de la dictadura y aseguró que será la justicia la que determine si el ex dictador es o no responsable por los asesinatos de Buenos Aires. “Yo no soy juez”, reiteró una y otra vez, pero dedujo que la actitud de grabar clandestinamente era una comprobación de que los impunes “nunca pensaron que la justicia iba a llegar. Bordaberry era intocable”.

El montaje del operativo se sustentó en una segunda grabación clandestina de una conversación privada que Bordaberry hijo mantuvo con el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández.

En esa grabación Fernández afirma: “Yo se lo dije al hijo del Toba y a Rafael: el que mató a Michelini y Gutiérrez Ruiz es el ‘Paqui’ Forese, uno que lo llamaban el oso Paqui, que era un paramilitar o parapolicial de la banda de Aníbal Gordon, del viejo Gordon. Es así. Iban por las libras de Mailhos, que se decía que tenía el Toba, y por guita que pudiera tener Zelmar del mln”. En la grabación clandestina Bordaberry hijo pregunta: “¿Y por qué los mataron a Gutiérrez y Michelini?”. Contesta Fernández: “Mirá, según dicen, por la guita. Y a mí me cierra que eso haya sido fruto de un operativo de una banda paramilitar que venía y se afanaba todo”.

Ante cámaras, Bordaberry hijo cerró el círculo: Michelini hijo mintió ante la justicia, cuando promovió el juicio contra el ex dictador; la acusación infundada contra su padre tiene un motivo: Michelini “lucra” con la muerte de Zelmar. Por contrapartida, el secretario de la Presidencia dice la verdad, es decir, el asesinato de Michelini y Gutiérrez Ruiz fue un asunto argentino, y por móviles de dinero.

El impacto del programa televisivo fue producto de la trampa que le tendieron a Rafael Michelini y que permitió, con la espectacularidad de las acusaciones (“sos un mentiroso”, reiteró una y otra vez el hijo del ex dictador), que sobrevolara la fragilidad y la inconsistencia de las supuestas pruebas de inocencia. Bordaberry no sólo había grabado conversaciones privadas (“vino a verme como un cordero”, dijo Michelini) sino que había organizado los detalles de esa emisión 48 horas antes con el periodista Álvarez, quien ante cámaras se justificó diciendo que era éticamente aceptable no haber informado previamente a Michelini.

ESLABONES.

Pero si Zona urbana fue el último eslabón del operativo (hay quien sugiere que también fue el eslabón inicial), otros capítulos del culebrón tuvieron como protagonistas a otros medios de prensa. Dos semanas atrás el semanario Búsqueda adelantó la información sobre la supuesta autoría argentina de los asesinatos. En un informe de cuatro páginas, Búsqueda atribuyó al secretario de la Presidencia la afirmación de que el argentino Osvaldo Forese fue uno de los asesinos. Las afirmaciones principales de ese informe coinciden casi punto por punto con las partes de las grabaciones difundidas en televisión por Bordaberry y Álvarez. Aunque no es posible afirmar que fuera Bordaberry el informante de Búsqueda, sí queda claro que el hijo del ex dictador venía actuando como espía, abusando de la buena fe de sus interlocutores.

Anteriormente, el periodista Álvaro Alfonso, de Últimas Noticias, había afirmado que Gonzalo Fernández había asegurado a algunos militares que “el caso Michelini puede ser negociado”. El secretario de la Presidencia desmintió en BRECHA esas y otras afirmaciones contenidas en el libro Encontrando a los desaparecidos.

Desde la aparición del informe en Búsqueda, la familia Michelini había reclamado un desmentido de Gonzalo Fernández sobre la supuesta autoría argentina de los asesinatos. Fernández no hizo comentarios, hasta que su voz fue emitida por Canal 10.

Objetivamente, las afirmaciones del secretario de la Presidencia fueron el disparador inicial de este operativo de inteligencia que pretende sustentar la inocencia del ex dictador en la autoría argentina de los asesinatos. El trascendido de Búsqueda atribuyendo la afirmación a Fernández fue calificado como una maniobra para desviar el centro de las investigaciones, que avanzan inexorablemente hacia la identificación de los autores materiales y de los autores intelectuales de los homicidios. Se esperaba que el secretario de la Presidencia desmintiera la noticia o que, por contrapartida, aportara las pruebas en que se sustenta la hipótesis.

Páginas: First | ← Previous | 1 |2 | 3 | ... | Next → | Last

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.